Una avería en la correa de distribución es una muy mala noticia. Es una de las reparaciones más caras del motor. Su rotura puede provocar otros muchos daños.
Por este motivo, siempre es mejor prevenir que curar y cambiarla antes de que eso ocurra. Pero… ¿Cuándo hay que cambiar la correa de distribución?
La correa de distribución tiene como misión sincronizar el funcionamiento del motor en general, siendo ese el motivo por el que cualquier fallo en ella hará que el motor deje de funcionar automáticamente.
Es una de las piezas más importantes del coche y cambiarla preventivamente es una opción que debes tener muy en cuenta. ¿Por qué? Porque si se rompe puede dañar el motor por completo y dejarlo inservible. Se dañarían las válvulas, los pistones y gran parte de los componentes del motor.
Para saber el momento en el que debes cambiar la correa, deberás fijarte en el libro de mantenimiento de tu vehículo. Normalmente oscila entre los 60.000 y 160.000 km, aunque dependiendo del tipo de uso y ambiente en el que te muevas ese intervalo podría cambiar.
El fabricante del coche también te debería indicar el intervalo de tiempo en el que deberías cambiar la correa. Si este no viene especificado, toma como norma general que debes cambiar la correa cada 5 años.
Como ocurre con la mayoría de cambios y reparaciones, el no hacerlas al final acaba saliendo muy caro. Recuerda realizar revisiones periódicas a tu correa de distribución 😉